Pienso en todos los países en virtud de su gastronomía. Entonces, Asia se me presenta como el banquete dionisíaco, el paraíso gastronómico prometido. Siento que recorro las calles de Tokyo, Seoul, Bangkok, Pekín, y todos los colores se me quedan dentro. Uno se sienta a la mesa y el ritual comienza. Más o menos a la inversa que la comida mexicana (pero no por ello menos disfrutable). La gran incógnita, lo que no nos cuentan. El sabor que debemos aún disfrutar como si lo descubriéramos con los ojos cerrados. Y el viaje todavía no comienza.30.5.10
.restaurante de comida japonesa en la zona rosa, Distrito Federal, México.
Pienso en todos los países en virtud de su gastronomía. Entonces, Asia se me presenta como el banquete dionisíaco, el paraíso gastronómico prometido. Siento que recorro las calles de Tokyo, Seoul, Bangkok, Pekín, y todos los colores se me quedan dentro. Uno se sienta a la mesa y el ritual comienza. Más o menos a la inversa que la comida mexicana (pero no por ello menos disfrutable). La gran incógnita, lo que no nos cuentan. El sabor que debemos aún disfrutar como si lo descubriéramos con los ojos cerrados. Y el viaje todavía no comienza.
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1 comentario:
Sabores desconcertantes.
Hay un pequeño restaurante indio en el lugar donde vivo. El camamereo que siempre sirve las mesas es nepalí.
Me gusta que se acerque y que cuente sus historias, sobre su país, su gente, sus costumbres. Le suelo decir, trae algo diferente, pero... que no pique (siempre, menea su cabeza y me dice, no demasiado, y sonrie) Olvido que su concepto de cantidad es diferente al mío!!! ^^
La comida de cada país te acerca a su cultura, a sus aromas.
Me gusta cuando ya he vuelto a casa y mi piel huele a curry. :D
Un besito Sam.
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