16.6.10

.calles por la noche, Santiago de Compostela, Galicia, España.

Cada piedra de la ciudad dormía mientras nosotros caminábamos sin rumbo, perdidos entre todas las calles iguales. Tú eras quien tomaba las fotos y yo te seguía ciega, te ignoraba mientras trataba de transcribir en mi libreta todas las palabras que he escuchado. Tú me fotografiabas sentada en las bancas, disimulando el frío, escondiéndome tras el papel. Me preguntabas si no prefería estar ahí, entonces, con él y con esa noche sin lluvia.
Si ahora camino de nuevo en una ciudad dormida, en calles oscuras, a tientas, me preguntó si no debí también trascribir sus palabras.

14.6.10

.afueras de una casa en Puebla, Puebla, México.

A veces tengo ganas de entenderte, de visitar contigo todas las tumbas que sean necesarias, de volver a los días de mantas viejas y desayunos morados.
Pero la mayor parte del tiempo no quiero.

.interior de una tienda en Santa Clara del Cobre, Michoacán, México.

Sentir que te despiertas, por primera vez, y que realmente nunca has estado en ninguna parte. Y sentir que tus fantasmas siguen rondando la casa, como cuando eras pequeña y soñabas que la abuela seguía viva.

11.6.10

.exhibición de anfibios en el American Museum of Natural History, Nueva York, Estados Unidos.

Mi abuelo tenía una rana imaginaria. Se llamaba Lulú. A veces le croaba imaginariamente por las noches desde la fuente quieta del patio interior, junto a los peces, junto a los lotos que jamás volverían a florecer dorados.

8.6.10

.fuente en el ex convento de Santa Mónica, Puebla, Puebla, México.

Las citas que uno no recuerda exactamente no suelen volver. Javier Marías dice, en "Corazón tan blanco", que tendemos a traicionar a todos en la intimidad para crear lazos con el otro, con el oyente único. La paradójica confianza de la traición.

7.6.10

.muy largas cadenas en el museo de Ripley, Distrito Federal, México.

Te gustan todos los personajes que llevan la vida a cuestas. O dentro. La máscara que premia con oro al más grande impostor: todos renunciamos al nombre. Pero tú eres pequeña, dentro de un consultorio médico, con toda tu antropología inútil y todo tu psicoanálisis inútil y toda tu literatura inútil.

6.6.10

.muñecas en el stand de Corea en la feria de las culturas, Distrito Federal, México.

¿Qué me preguntas a mí? Tú eres la que cree que viene el fin del mundo.

.mercado en alguna calle de Boston, Estados Unidos.

Lo único que te falta es sentir que hormigas comienzan a recorrer tu cuerpo o cubrirte de tópicos esquizoides y concluir tu papel. Pero es el insoportable olor de las guayabas el que te está volviendo loca, aunque nadie más parezca percibirlo.

5.6.10

.indigente a las puertas del Museo Nacional de Arte, Distrito Federal, México.

Perdimos la estabilidad, no sabemos de qué lado vamos a quedar parados. Se agotó lo natural, mentimos una vez más, no cantamos la verdad en nuestra vida real. Siempre fuimos decadentes, tuvimos la libertad apretada entre los dientes. Alguien cantó no va más. Con los párpados pegados por un sueño postergado nos cansamos de luchar. Demasiada camiseta y cada vez menos gambeta. La sonrisa cuesta más. De qué país estoy hablando. Las neuronas van marchando, mucho traje de fajina y con el precio que tiene éste lugar me conviene. Gente fina, delicuente, algunos ya diputados, y brindo por nosotros, los tarados que les pagamos. Antes pelo, ahora gente. Antes lucha, ahora circo. Antes pan, ahora clonazepán.



[Calamaro de mi corazón]

.stencil por el centro del Distrito Federal, México.

Con todo este asunto del bicentenario ya no sabemos dónde estamos. Un montón de huesos recorren las calles como carnaval mórbido y ni siquiera sabemos de quién son.

4.6.10

.parque México, Distrito Federal, México.

La reflexión cambia dependiendo de la noche. Noche uno: sigues siendo tú, a los doce años, del otro lado de la calle, gritando que no quieres ver más. Noche dos: eterno retorno. Noche tres: en sueños una mujer amanece bajo su coche, en trozos, lo único que puedes notar (además de la sangre) es su vestido rojo floreado y su reloj de oro. Noche tres: al despertar, vivir no es tan malo después de todo.

3.6.10

.casa derruida, Chelén, Yucatán, México.


¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo,
que nadie establece normas salvo la vida,
que la vida sin ciertas normas pierde forma,
que la forma no se pierde con abrirnos,
que abrirnos no es amar indiscriminadamente,
que no está prohibido amar,
que también se puede odiar,
que el odio y el amor son afectos,
que la agresión porque sí hiere mucho,
que las heridas se cierran,
que las puertas no deben cerrarse,
que la mayor puerta es el afecto,
que los afectos nos definen,
que definirse no es remar contra la corriente,
que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja,
que buscar un equilibrio no implica ser tibio,
que negar palabras implica abrir distancias,
que encontrarse es muy hermoso,
que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
que la vida parte del sexo,
que el 'por qué' de los niños tiene un porque,
que querer saber de alguien no es sólo curiosidad,
que querer saber todo de todos es curiosidad malsana,
que nunca está de más agradecer,
que la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
que nadie quiere estar solo,
que para no estar solo hay que dar,
que para dar debimos recibir antes,
que para que nos den hay que saber también cómo pedir,
que saber pedir no es regalarse,
que regalarse es, en definitiva, no quererse,
que para que nos quieran debemos demostrar qué somos,
que para que alguien 'sea' hay que ayudarlo,
que ayudar es poder alentar y apoyar,
que adular no es ayudar,
que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
que las cosas cara a cara son honestas,
que nadie es honesto porque no roba,
que el que roba no es ladrón por placer,
que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo,
que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
que se puede estar muerto en vida,
que se siente con el cuerpo y la mente,
que con los oídos se escucha,
que cuesta ser sensible y no herirse,
que herirse no es desangrarse,
que para no ser heridos levantamos muros,
que quien siembra muros no recoge nada,
que casi todos somos albañiles de muros,
que sería mejor construir puentes,
que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
que volver no implica retroceder,
que retroceder también puede ser avanzar,
que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?


["Desde los afectos", Mario Benedetti]
[Isabel de Babilonia siempre sabe-no sabe qué poema necesito]

2.6.10

.descansando a la sombra, Xochimilco, Distrito Federal, México.

R. trata de explicarme en términos médicos qué es esa voz que sale a relucir durante la dieta y le pide desesperadamente a mi cuerpo que consiga pasta, sushi, unos molotes, una pizza, tacos al pastor, queso fundido con chorizo, pulpos a la gallega, un vuelvealavida, gorditas, arepas, pescado frito, tiras de pollo, dedos de queso, unos cheetos, doritos pizzerola, helado de mango con chile, micheladas, dos litros de coca cola y un millón de cremas catalanas. Sin dudar de mi estómago, que es perfectamente capaz de comérselo todo. Ahora.

.interior de una casa en Mérida, Yucatán, México.

Tal vez porque creciste sintiéndote caracol con el tiempo tu cuerpo terminó por darte la razón.

1.6.10

.graffiti alrededor de bellas artes, Distrito Federal, México.

Sé que me cuentan los días, los abrazos sin hallarte, y me recuesto en el suelo y se me eriza el pelo en sólo recordarte. Que mi almohada está llena de cuando no estabas, de canciones que nunca cantabas, de todo, de nada, de besos de esos que nunca me dabas. Y de un tiempo a esta parte decido soñarte, embrear mi camino con lodo, y cagándome en todo, volar y ya ves, despierto como me acosté. Duerme conmigo. Si eres piedra da igual, yo seré pedregoso camino. Duerme conmigo. Yo te canto, te arrullo, te arropo, te abrigo, te mimo.