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.exhibición de anfibios en el American Museum of Natural History, Nueva York, Estados Unidos.
Mi abuelo tenía una rana imaginaria. Se llamaba Lulú. A veces le croaba imaginariamente por las noches desde la fuente quieta del patio interior, junto a los peces, junto a los lotos que jamás volverían a florecer dorados.
1 comentario:
Ahora sé de donde viene entonces tu imaginación. :)
Digna nieta eres!!! ^^
(pasajes en el bolsillo... y esos no son imaginarios, ay!)
Un besito Sam.
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