11.6.10

.exhibición de anfibios en el American Museum of Natural History, Nueva York, Estados Unidos.

Mi abuelo tenía una rana imaginaria. Se llamaba Lulú. A veces le croaba imaginariamente por las noches desde la fuente quieta del patio interior, junto a los peces, junto a los lotos que jamás volverían a florecer dorados.

1 comentario:

Isabel Rojo dijo...

Ahora sé de donde viene entonces tu imaginación. :)

Digna nieta eres!!! ^^



(pasajes en el bolsillo... y esos no son imaginarios, ay!)



Un besito Sam.