14.6.10

.interior de una tienda en Santa Clara del Cobre, Michoacán, México.

Sentir que te despiertas, por primera vez, y que realmente nunca has estado en ninguna parte. Y sentir que tus fantasmas siguen rondando la casa, como cuando eras pequeña y soñabas que la abuela seguía viva.

1 comentario:

Isabel Rojo dijo...

A veces me entra una extraña paranoia (sobre todo cuando ando malita y me sube la fiebre) y pienso si quizás todo lo que creo que es mi vida tan sólo es un sueño. Que me dormí en algún momento de mi vida y todo esto no es más que un sueño...
Empiezo a sudar tinta pensando: en qué momento pude dormirme? cuántas de las cosas que ¿tengo? son sólo frutos oníricos? :/

Madre mía, qué susto!!!



Por cierto, ver tu foto me recordó un poco a los bazares que había en la medina de Túnez. Muchos, muchos cachivaches. ^^



Un abrazo Sam.